Hoy empieza el fin de semana y eso quiere decir.....trastear con la repostería. Se avecinan unos días de nieve y frío por Segovia y que mejor que pasarlo al lado del calorcito del horno.
Sí no queremos hacerla, la podemos encontrar en una tienda que está al lado del Acueducto, un ultramarinos que se llama "Candamo" en la calle San Francisco. Mis padres la traían de vez en cuando a casa y volaba literalmente!! La mezcla de sabores del anís, los chicharrones y el azúcar crujiendo a cada bocado es irresistible. Dura varios días y mojada en leche......esta de toma pan y moja!!Pero hoy mi madre y yo hemos decidido hacerla en casa. Me encanta pasar tiempo con ella en la cocina aprendiendo =). Hemos conseguido el mismo sabor y textura que la que venden.
- 500 gr de harina de trigo (+ la que admita).
- 200 gr chicharrones tipo roseta.
- 2 huevos + 1 huevo para pintar.
- Un puñado de granos de anís.
- 50 gr de manteca de cerdo.
- 20 gr de levadura.
- 100 gr de azúcar blanco.
- 1 huevo.
- Azúcar.
- Agua.
- Canela.
Vamos precalentando el horno a 180º arriba y abajo.
En un cuenco, echamos la harina tamizada, el azúcar, el anís, los huevos,
los chicharrones previamente cortados en trocitos pequeños, la levadura diluida
en medio vaso de agua tibia y la manteca. Mezclamos todo o lo intentamos... porque
la masa es bastante difícil de manejar. Lo mejor es dejar todo utensilio y
ayudarnos de lo mejor que tenemos...nuestras propias manos y pringarnos hasta
las orejas!!! Amasamos y sí la mezcla nos lo pide, echamos más harina, la
suficiente para lograr que la masa se despegue del cuenco. Ponemos la mezcla
sobre la mesa de la cocina, en la cual habremos echado un poquito de harina y
seguimos amasando otro ratito más. La ponemos sobre papel vegetal o silpack si
tenemos en una bandeja de horno y estiramos y la damos forma de torta con las
manos.
La pintamos con el huevo y la cubrimos con canela al gusto y el azúcar, al que
habremos echado unas gotitas de agua para formar la costra crujiente y al horno
directa. 30 minutos serán más que suficientes.
En cuanto coja un color
tostadito la retiramos que si no se nos seca demasiado y ya solo queda esperar
a que se enfríe y degustar, que es lo más complicado de todo....esperar! Te dan ganas de acabar con ella nada más sacarla del horno. ¡Que la fuerza os acompañe, sed fuertes y aguantad para no meterla un buen bocado antes! ;P


























