Hoy
también me he levantado con antojo ¿Y cuándo no? Y me he acordado de las
tortitas que me hacía mi madre de pequeña para desayunar o merendar. Hacía años
que no las comía así que me he puesto manos a la obra, con su receta pero al
fin y al cabo haciédolas a mi manera. Y el toque de la mantequilla les da un
sabor riquísimo!!
INGREDIENTES
- ½ vaso de harina de trigo.
- 1 cucharada de levadura (1 sobre perqueño).
- 1 pizca de sal.
- ½ vaso de leche.
- 1 cucharada sopera de azúcar.
- 1 huevo.
- ½ cucharada sopera de aceite.
- Esencia de vainilla o azúcar avainillado.
- Mantequilla o margarina.
Tamizamos
la harina y seguidamente echamos la levadura y la pizca de sal y removemos para
que se mezcle. Reservamos. Por otro lado, en otro cuenco, echamos la leche, el
azúcar, el huevo, el aceite y la esencia de vainilla y con ayuda de unas
varillas lo mezclamos e incorporamos al bol que habíamos reservado.
Volvemos a remover hasta que quede todo perfectamente integrado.
Echamos
un poquito de mantequilla o margarina (yo en este caso margarina que es lo que
tenía por casa) en una sartén (a poder ser redonda y no muy grande pero sobre
todo que no se pegue). Y cuando este bien caliente con ayuda de un cacillo
echamos la masa a la sartén (no echar mucha cantidad, la justa porque si no al
darle la vuelta se desparrama todo lo del centro). Cuando veamos que los bordes
se empiezan a levantar un poquito le damos la vuelta y repetir el proceso hasta
que acabéis con todo el preparado. Es muy fácil y rápido y están buenísimas. Yo
en este caso las eché mermelada de fresa. Las doble formando un triángulo y las
aderecé con azúcar y canela por encima. Pero podéis echar lo que os dé la gana
(chocolate blanco, chocolate con leche, leche condensada, nutella, nata, frutas...).



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